Real Valladolid: fracaso tras fracaso.

Aquel año empezó bien, el Real Valladolid terminó la primera vuelta en novena posición liderado por el delantero Makukula. Este congoleño jugaba de único punta y se hinchó a marcar goles en la primera mitad de temporada. El Valladolid tenía como delanteros suplentes al Chino Losada, Pachón y Cardetti, que apenas jugaban, por lo que se decidió ceder a Pachón al Getafe en el mercado de invierno. La mala suerte quiso que la semana siguiene Makukula se rompiera el ligamento cruzado y dijese adiós a la temporada. Cardetti se borró del equipo por su pasotismo y su falta de compromiso, y Losada se convertiría en el delantero titular. El "Chino", durante toda la segunda vuelta, demostró que no es un jugador apto para jugar de único punta. El siguiente partido tras la lesión de "Maku" se perdió 2-3 contra el Real Madrid tras ir ganando 2-0 al descanso y gracias a un lamentable arbitraje que llevó en volandas al Madrid a la remontada. A partir de ahí empezó la debacle. El Valladolid tuvo dos rachas de cinco derrotas consecutivas cada una, se empezó a meter en zona peligrosa, entrando en puestos de descenso por primera vez en la temporada en la penúltima jornada, y ahí se terminó. El Valladolid descendió ganando 3-0 al Villarreal, pero dependiendo de terceros, y esos terceros nos fallaron. Mientras, el Getafe subía a Primera con Pachón como gran estrella.
A pesar del mazazo del descenso, se renovó la plantilla a fondo y de nuevo se crearon bastantes ilusiones. Volvió Kresic; se repescó a Víctor del Villarreal y a Mario del Barça, y se trajo a Adúriz, Hornos, Mateo... pero la temporada terminó con un nuevo fiasco. Ni Kresic, ni Marcos Alonso tras la destitución del croata supieron sacar lo que se esperaba de una plantilla calificada como la mejor de Segunda. A pesar de todo, el Real Valladolid dio a su afición una de las mayores alegrías de los últimos años. Con un equipo lleno de suplentes dio la campanada al eliminar en octavos de final de la Copa del Rey al Real Madrid con un golazo de Xavi Moré a 10 minutos del final que hizo enmudecer al Bernabeu. La temporada estuvo marcada también por el gravísimo accidente de coche que sufrió Germán Hornos en navidades, el uruguayo sufrió fracturas en el cráneo, fue operado a vida o muerte varias veces y permaneció varias semanas en coma. Posteriormente, comenzó una sorprendente recuperación y logró volver al fútbol 14 meses después, aunque con el Valladolid B.
Esta temporada, nuevo fiasco, que todavía puede ser mayúsculo teniendo en cuenta que a falta de ocho jornadas el Valladolid está a seis puntos del descenso. De nuevo, revolución en la plantilla. Casi todos coincidían de nuevo en que era la mejor plantilla de Segunda. Llegó como fichaje estrella Tote, un jugador con un talento impresionante pero que está haciendo una temporada bastante irregular
. También llegaron otros buenos jugadores que están dando un gran rendimiento como Llorente, Ramis, Capdevila o Pedro López. El Valladolid terminó la primera vuelta tercero, pero en el mercado de invierno, ante la grave situación económica, se tomó la decisión de traspasar a Adúriz, máximo goleador del equipo, al Athletic de Bilbao por tres millones de euros. El Valladolid notó mucho esta marcha, y más aun la incompetencia y la falta de compromiso de su entrenador Marcos Alonso, que fue destituído y ni siquiera tuvo la decencia de despedirse de la plantilla. La directiva puso como sustituto al entrenador del filial Alfredo Merino, artífice del ascenso del Valladolid B a 2ªB y de la gran temporada que el filial está haciendo en la división de bronce. El juego del equipo mejoró, se ganaron algunos partidos en casa con un juego brillante, y se perdió otros fuera, algunos injustamente por culpa de la mala suerte o de los arbitrajes. Con Merino Tote volvió a ser el que todos esperábamos y dio auténticos recitales, pero tras unos pocos partidos, los entrenadores rivales vieron los vídeos y lo arreglaron con un marcaje especial. Ahora el Real Valladolid está 12º, el ascenso está ya inalcanzable, a 14 puntos, y el descenso a seis, por lo que la situación está empezando a ser preocupante, máxime cuando se han encadenado tres derrotas consecutivas contra equipos bastante asequibles y el equipo no levanta cabeza.
Tras esta crónica de estos años en los que este equipo ha pasado de jugar la UEFA a pelear por no descender a 2ªB y tener una deuda de 30 millones de euros, uno se pregunta ¿Qué ha pasado?
Actualmente el club está esperando que alguien con dinero lo compre o a dar un pelotazo que le salve de la bancarrota. ¿Cómo es posible que este equipo esté en una situación económica tan grave cuando por aquí han pasado grandísimos jugadores que han sido traspasados por cientos e incluso miles de millones? Algunos de ellos han sido posteriormente han sido campeones de Europa, internacionales con algunas de las mejores selecciones del mundo o han jugado en los mejores clubes de Europa. Por el Valladolid han pasado en los últimos años jugadores como César Sánchez, Fernando Sánchez, Baraja, Benjamín, Peternac, Luis García, Heinze, Pablo García, Ricardo, Peña, Fernando Sales, Eusebio, Caminero, García Calvo, Colsa, Óscar, Fernando Fernández, Turu Flores, Makukula, Adúriz... Juntándolos a todos se podría hacer un equipo que podría plantar cara a cualquier club galáctico. ¿Qué ha pasado con el dinero de esos fichajes?
Actualmente, el mayor temor es que se eternice esta etapa en Segunda División, como les ha ocurrido al Sporting o al Tenerife, o peor aun, terminar como el Oviedo, el Mérida, el Rayo Vallecano, el Compostela, el Logroñés, la UD Las Palmas, el Extremadura...
¿Cómo es posible tener una deuda de 30 millones de euros cuando se ha vendido a jugadores por cantidades astronómicas? ¿Cómo se ha podido hacer una gestión económica tan mala? ¿Cómo es posible que en este club apenas salga gente de la cantera cuando el filial acaba de ascender a 2ªB y está haciendo una gran temporada, y el Juvenil puede ser campeón de España en las próximas semanas? ¿Por qué no renovó a entrenadores que lo hicieron bien como Cantatore, Manzano y Moré para traer a gente como Pancho Ferraro y Fernando Vázquez?.
Actualmente sólo hay 11.000 socios y se espera que para la próxima temporada este número descienda ante los contínuos fracasos del equipo. Esperemos que a la tercera vaya la vencida, y que dentro de un año vayamos en coche con las banderas asomando por la ventanilla y tocando el claxon hasta la Plaza Mayor a celebrar que el Valladolid vuelve a estar entre los grandes. Mientras tocará sufrir.
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